Transformando
A horas de que las manecillas se junten le digo a la luna gracias por las noches frías, porque permitieron que llegara un abrigo. Al calendario golpeado en los primeros meses le digo que de ahora en adelante no lo necesito. No hay heridas, ni golpes, sino transformación elevada sobre las lágrimas, el temor y el dolor. A las 12 de la madrugada le abriré las puertas a las metas y bendiciones que llegaron acompañadas por las letras que durmieron por mucho tiempo. Ahora me toca a mí.
Recibiré lo que me fue entregado y entregaré lo mejor de mí.
Ya no hay espacios para los silencios, las cuevas, las máscaras. Transformación de cuadrados por ventanas abiertas a las posibilidades de ser pleno, feliz, preparando mis letras para lo nuevo, y mi corazón para los latidos que me despiertan a nuevas metas.
Mi espíritu buscará a mi creador. Mis letras hablarán por mí. Mi creatividad será para mis estudiantes. Mi familia seguirá siendo uno de mis motores. Mi compromiso y fidelidad será para la letra que tiene sonido y palpita. Este será un excelente año.